Publicado: 11 de Abril de 2018


11/04/2018

 

- Hoy se celebra el Día Mundial del Parkinson, enfermedad que afecta a más de seis millones de personas en el mundo.

A pesar de que la fisioterapia no tiene efectos curativos en el tratamiento de esta enfermedad, si contribuye activamente a reeducar los patrones de movimiento que se ven alterados o disminuidos como la acinesia o la rigidez. 

Comienzos de la enfermedad del Parkinson 

Su comienzo se caracteriza por dolores en las articulaciones que, en algunos casos se diagnostica como artrosis. Además, antes del temblor, síntoma principal de la enfermedad, se pueden dar otros signos como cuadros depresivos, o un aumento del umbral olfatorio. 

Y es que se trata de una enfermedad que puede limitar las actividades cotidianas, ya que una de sus características principales, el temblor, es de recorrido amplio, acentuándose a nivel del pulgar y del índice, dando al paciente un movimiento asociado al de “contar monedas” que, aunque empieza produciéndose en un único extremo, con el tiempo puede acabar extendiéndose a los dos. 

“El trabajo del fisioterapeuta está encaminado principalmente a mejorar la movilidad corporal general necesaria para que el paciente pueda realizar las actividades de la vida diaria”, ha explicado el secretario general del Colegio, José Santos. 

Fisioterapia y Parkinson 

En este sentido, la fisioterapia ayuda al paciente a preservar la elasticidad, el trofismo, la fuerza y el tono muscular, así como a estimular la circulación sanguínea. 

“Es fundamental que el tratamiento con fisioterapia ayude al paciente a reeducar la postura para contribuir así a prevenir dolores derivados”, confirma José Santos. 

Además, para educar al paciente en higiene postural, los fisioterapeutas pueden emplear técnicas de relajación que contribuyen también a mejorar la coordinación de los movimientos del cuerpo. 

“Mejorar o mantener el volumen respiratorio del paciente o las reacciones de enderezamiento y reeducación del equilibrio estático y dinámico son otros de los objetivos que se marca el fisioterapeuta en el tratamiento de esta patología”, añade Santos. 

Finalmente, los fisioterapeutas recomiendan iniciar el tratamiento en el comienzo de esta enfermedad que, aunque de etimología desconocida, se relaciona con factores de riesgo como la intoxicación alimentaria o la exposición a químicos industriales como herbicidas y pesticidas.

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